Panamá, 6 de julio de 2026 — El proyecto Cuencas Resilientes realizó una serie de tres talleres de consulta y sensibilización territorial en las provincias de Chiriquí y Herrera, coorganizados por las direcciones regionales de MiAMBIENTE, en los que presentó los resultados de los estudios de riesgo y vulnerabilidad climática de las cuencas hidrográficas de los ríos Chiriquí Viejo, Chico, Chiriquí y Parita.

En cada taller se levantaron entrevistas individuales para recopilar insumos para el Plan de Acción de Género del proyecto, evidenciando que diseñar medidas de adaptación con perspectiva de equidad genera soluciones más realistas, justas y sostenibles a largo plazo. La dinámica «la línea del agua» permitió visibilizar cómo la escasez y el acceso al recurso hídrico impactan de forma diferente las actividades familiares y comunitarias de mujeres y hombres.

Las jornadas también permitieron socializar conceptos fundamentales como amenaza, riesgo, exposición y vulnerabilidad climática. Parte central de cada taller fue la presentación del Atlas de Riesgo Climático y su visor interactivo, herramientas tecnológicas abiertas y gratuitas disponibles en la Plataforma Nacional de Transparencia Climática, que permiten conocer los escenarios de cambio climático en Panamá para las próximas décadas.

La coordinadora del proyecto, Erika Pinto, destacó que estos encuentros lograron un importante acercamiento con los actores locales para impulsar la implementación de medidas de adaptación basadas en ecosistemas (AbE) y soluciones basadas en la naturaleza (SbN).

«El balance general de la gira es sumamente satisfactorio, porque nos permitió conocer la realidad de las comunidades y a la vez constatar el interés de los actores locales por involucrarse activamente en la gobernanza ambiental de sus territorios», concluyó Pinto.

La primera sesión se enfocó en las cuencas de los ríos Chiriquí Viejo y Chico, con participación de gremios empresariales de la región como APEDE, CAMCHI y CECOMRO, que expresaron su disposición de involucrarse en la ejecución de proyectos sostenibles. Los asistentes mostraron particular preocupación por los riesgos de inundación fluvial y los daños económicos en infraestructuras críticas, edificaciones y cultivos.

El segundo taller se centró en la cuenca del río Chiriquí, con una destacada participación de la academia y de organizaciones de base comunitaria de mujeres. Mediante dinámicas grupales con mapas y el visor digital interactivo del Atlas, los participantes priorizaron la conservación y restauración de bosques nativos y de ribera como las medidas AbE más urgentes, por encima de los sistemas agroforestales tradicionales.

Los análisis territoriales arrojaron un dato relevante: a diferencia de otras regiones de Panamá, los actores locales de Chiriquí perciben una intensa competencia por el agua entre el sector agrícola y la generación hidroeléctrica, que ejerce una fuerte presión sobre el agua destinada al consumo humano y productivo.

El ciclo de consultas culminó en la cuenca del río Parita, en la península de Azuero. Esta sesión sumó por primera vez al personal de planificación del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), junto a representantes de los gobiernos locales.

Ante el riesgo de sequía agrícola expuesto en los informes técnicos, los participantes coincidieron unánimemente en que la restauración forestal es la vía prioritaria para mitigar la emergencia ambiental en la región. Los insumos recogidos en los tres talleres alimentarán ahora los planes de acción del proyecto en cada cuenca.